Como padres, queremos evitar esos cuartos infantiles que son puro caos!  juguetes esparcidos por todas partes, ropa que se acumula sin doblar, y  objetos que no tienen un lugar designado donde guardarlos.

El orden infantil es algo que los adultos vamos dejando para más adelante, sin planteárnoslo mucho porque nos puede el día a día. No lo tenemos como una prioridad hasta que llega el caos, hasta que empiezan los gritos en casa.

Conseguir que los niños sean ordenados desde pequeños lleva su tiempo y requiere de paciencia y constancia, pero el resultado merece la pena.

Me gustaría ayudarte a solucionar estos problemas relacionados con el desorden en tu hogar para mejorar la calidad de vida de tu familia y crear un ambiente más armonioso y acogedor para todos.

La importancia del orden en los niños

El orden es el valor base sobre el que se van a asentar muchos otros valores de vida, como la empatía, la confianza, respeto, responsabilidad…

Les va a ayudar no sólo a tener las habitaciones ordenadas y facilitar su día a día, sino a tomar decisiones y a nivel mental, porque ese orden que van a adquirir les va a dar seguridad, tranquilidad y control sobre sus cosas y eso les aportará seguridad, autonomía y autoestima.

Cuando los niños estudian en una habitación ordenada todo fluye, no se distraen con nada y todo funciona mejor.

Cómo enseñar a los niños

El momento ideal

El momento ideal es entorno a los tres-cuatro años porque los niños pasan por un periodo sensible del orden y en ese momento ellos están preparados para ordenar de una manera natural.

Tenemos que observar y aprovechar ese momento sensible del orden, porque muchas veces viene, pero no vuelve, así que cuando veamos que el niño ordena juguetes en fila o que mete y saca cosas en una cajita, es el momento de aprovechar para poner los métodos y herramientas a su alcance para que aprenda a ordenar de una manera muy natural.

El ejemplo

Ya sabemos que con lo primero que se enseña a los niños es siempre con el ejemplo, así que no va a ser menos con los espacios.  Tenemos que dar ejemplo con nuestros espacios, tenerlos ordenados y no tener las sillas con ropa amontonada o mil cosas en la cocina sobre la encimera.  Todo debe estar guardado en su sitio y los armarios con la ropa ordenada.  Si nosotros como padres no lo hacemos bien, no se lo podemos exigir al niño.

El número de cosas que tienen los niños

Muchas veces los niños no son capaces de organizar los espacios porque no son capaces de gestionar las cosas que tienen.  Es importante hacer una revisión y que tengan las cosas necesarias para ponérselo fácil.

Ordenarlo por categorías y etiquetado

Todo lo que sea de la misma categoría siempre junto y etiquetado para que todo vuelva a su sitio de manera natural.  Para facilitar el orden a los niños siempre tiene que estar accesible para ellos.  Pondremos en la misma caja todos los puzles, en otra los lego, y así con todo.  Si el niño es muy pequeño y no sabe leer la etiqueta será mediante una imagen que él pueda relacionar con la categoría que tiene que guardar.

Rutinas

Partimos de la base de que necesitan tener espacios preparados, necesitan que les enseñemos y necesitan esa constancia y esas rutinas para que se ordene con facilidad.

Podemos hacer con ellos una tabla de rutinas para sepan lo que tienen que hacer, eso evitará que nos convirtamos en discos rallados que ya ni lo escuchan.

El niño debe tener las rutinas claras y saber que antes de empezar a jugar con un juguete tiene que guardar el anterior.  Siempre con el acompañamiento de los padres.

Lo mismo pasa con la ropa, ellos tienen que doblar su ropa y guardarla en el armario.  Por eso, es tan importante que esté todo a su alcance.

Comunicación

Muchas veces se nos olvida preguntarles, pero es importante que el orden esté cómodo para ellos.  Cómo les gustaría ordenar sus cosas, e incluso inventarse una canción divertida para el momento de ordenar.  Hay que hacerlo divertido para que no se convierta en una obligación, si no en un juego.

Material escolar

Como en casi todo, a la hora de organizar, la mejor manera es clasificarlo por categorías, meterlo en cajas y tenerlo todo lo más limitado posible para que no se mezclen demasiado las cosas. 

El cajón de la mesa de estudio se compartimentará con diferentes cajas para guardar el material.  Sobre la mesa se puede dejar algo a la vista (como por ejemplo un lápiz, goma y boli), también se pueden usar los paneles verticales (siempre con armonía visual) o un carrito cuando el niño pinta mucho (cuando el niño tiene menos de seis años), pero siempre todo bien colocado y de una manera bonita para que no nos genere ruido visual.

Mantenimiento del orden

Lo importante para que el mantenimiento del orden funcione en los niños es que los padres NO se lo tengamos que repetir continuamente. 

Por eso es tan importante:

  • Una tabla de rutinas.
  • Que tengan todo a su alcance para que el niño pueda devolver cada cosa a su lugar.
  • Todo etiquetado para facilitar el mensaje con recursos visuales.
  • Anticiparle la hora de recoger. Dejarle un tiempo para asumir que ha terminado el tiempo de juego. (ejemplo en cinco minutos se recoge o si es muy pequeño ponerle un reloj de arena)

En resumen, el orden no solo es importante para mantener un espacio limpio y organizado, sino que también desempeña un papel crucial en el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños. Como adultos, es nuestra responsabilidad enseñarles hábitos de orden que les servirán para toda la vida.

¿Estás listo para el cambio? Comparte tus experiencias en los comentarios y únete a la conversación sobre cómo enseñar a los hijos a ser ordenados.